Gastos compartidos en un departamento: cómo organizarse entre roommates
Compartir departamento reduce costos, pero suma decisiones: quién paga qué, cómo se divide el alquiler si las habitaciones no son iguales y qué hacer con las compras comunes.
Separen tres tipos de gastos
El primer paso es ponerse de acuerdo en qué es compartido y qué no. Casi todos los gastos de una casa entran en una de estas tres categorías:
- Fijos: alquiler, expensas, internet. Se conocen de antemano y se pagan todos los meses.
- Variables compartidos: luz, gas, agua, productos de limpieza, supermercado común.
- Individuales: la comida de cada uno, compras personales. No entran en la cuenta común.
Parece obvio, pero la mayoría de los conflictos vienen de cosas que nadie clasificó: el papel higiénico, el aceite, el detergente, la suscripción de streaming que "usan todos".
El alquiler: ¿partes iguales?
Si las habitaciones son parecidas, dividir en partes iguales es lo más simple. Si no lo son, conviene ajustar. Algunos criterios habituales:
- Tamaño de la habitación: quien tiene la más grande paga un poco más.
- Baño privado o balcón: suman al valor de la habitación.
- Cantidad de personas: si una pareja comparte una habitación, ocupa más espacio común y usa más servicios.
- Luz y ruido: la habitación que da a la calle o no tiene ventana puede valer menos.
Una forma práctica: definir un porcentaje por habitación al inicio y mantenerlo mientras vivan juntos. Por ejemplo, 40/30/30 si una habitación tiene baño propio. Lo importante es que quede escrito y que lo acepten todos antes de mudarse.
Servicios y supermercado
Los servicios suelen dividirse en partes iguales. Si alguien trabaja desde casa todo el día y usa mucha más calefacción o aire acondicionado, puede tener sentido ajustarlo, pero conviene no complicarlo de más.
Para el supermercado hay dos modelos:
- Todo compartido: se compra en conjunto y se divide entre todos. Funciona si los hábitos de consumo son parecidos y comen juntos seguido.
- Solo lo básico compartido: limpieza, papel, aceite, sal, café. Cada uno compra su comida. Es el modelo más estable cuando los horarios y las dietas son distintos.
Un mes completo, con números
Tres roommates: Sol tiene la habitación con baño (40 %), Leo y Kim las otras dos (30 % cada uno). Los demás gastos se dividen en partes iguales.
| Gasto | Pagó | División | Sol | Leo | Kim |
|---|---|---|---|---|---|
| Alquiler 1.500 | Sol | 40/30/30 | 600 | 450 | 450 |
| Expensas 150 | Sol | 40/30/30 | 60 | 45 | 45 |
| Internet 60 | Leo | Iguales | 20 | 20 | 20 |
| Luz 90 | Kim | Iguales | 30 | 30 | 30 |
| Limpieza 45 | Leo | Iguales | 15 | 15 | 15 |
Sol pagó 1.650 y le tocaban 725: le deben 925. Leo pagó 105 y le tocaban 560: debe 455. Kim pagó 90 y le tocaban 560: debe 470. Dos transferencias cierran el mes: Leo le paga 455 a Sol y Kim le paga 470 a Sol.
Quién paga y cuándo se hacen cuentas
Lo más ordenado es que cada gasto lo pague quien pueda en ese momento, lo anote, y una vez por mes se haga la cuenta general. Así nadie tiene que adelantar todo ni andar cobrando cada compra chica.
Con un registro compartido, el cálculo de fin de mes es automático: cada uno ve cuánto pagó, cuánto le tocaba y a quién tiene que transferir. Para que las transferencias sean rápidas, cada uno deja cargado su alias y quien paga lo copia de un toque.

Cuando alguien se muda
Es el momento más delicado de una convivencia. Conviene tener resuelto de antemano:
- El depósito: si lo puso una persona, se le devuelve a ella; si lo pusieron entre todos, se divide según lo aportado.
- Las deudas pendientes: se hace una repartida el día de la mudanza, para que quien se va quede saldado.
- Las cosas compradas en común (un microondas, una heladera): quien se queda puede comprarle su parte a quien se va, o se venden y se reparte.
- Los servicios a nombre de quien se va: hay que pasarlos a nombre de otro antes de que se vaya.
Reglas que evitan conflictos
- Acordar por escrito cómo se divide cada tipo de gasto.
- Revisar el acuerdo si cambia algo: llega una persona nueva, sube un servicio, alguien empieza a trabajar desde casa.
- Saldar todos los meses: las deudas que se acumulan son las que terminan mal.
- Si alguien no puede pagar un mes, hablarlo en ese momento, no dejarlo correr.
Preguntas frecuentes
¿Qué hacemos con los invitados que se quedan varios días?
Lo habitual es no cobrar nada por visitas cortas. Si una pareja de alguien pasa la mitad de la semana en la casa, es razonable que ese roommate aporte un poco más en servicios y súper.
¿Conviene una cuenta bancaria compartida?
Puede servir para el alquiler, pero agrega trámites y complica las cosas cuando alguien se muda. Para la mayoría de los grupos alcanza con un registro compartido y transferencias mensuales.